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    • León XIV destaca la autoridad como servicio en la vida religiosa

    • Autor: CQAP Staff
      Última Actualización: 2026-02-26 - 08:09:00
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    • El Papa León XIV subraya en su discurso que la autoridad en la vida religiosa debe ser entendida como servicio y no como dominio.
    • En su reciente discurso a los participantes del Capítulo General de los Legionarios de Cristo, el Papa León XIV enfatizó la importancia de entender la autoridad en la vida religiosa como un acto de servicio espiritual y fraterno, en lugar de un instrumento de dominio. En este contexto, el Santo Padre afirmó que "un buen gobierno, en lugar de concentrar todo en sí mismo, promueve la subsidiariedad y la participación responsable de todos los miembros de la comunidad". Esta declaración resuena profundamente en un momento en el que la Iglesia busca fomentar un ambiente de colaboración y respeto mutuo entre sus integrantes.

      León XIV describió el Capítulo General como un tiempo de gracia y discernimiento comunitario, donde se hace esencial escuchar al Espíritu Santo, quien guía la historia de la congregación y sostiene su misión. A través de su discurso, el Papa recordó a los Legionarios que son herederos de un carisma que ha evolucionado a lo largo de los años, a veces en medio de crisis, pero siempre con una pasión apostólica común que los une. Esta memoria compartida no solo mira hacia el pasado, sino que también impulsa a una renovación constante en el presente, siempre fieles al Evangelio.

      El Papa también se detuvo a reflexionar sobre el significado del carisma, un don del Espíritu Santo que cada miembro del instituto está llamado a encarnar tanto de manera personal como comunitaria. Este proceso de profundización de la identidad individual y colectiva no solo define su lugar dentro de la Iglesia, sino que también contribuye de manera valiosa al bien común. En este sentido, León XIV instó a los participantes a no ver el carisma como un elemento estático, sino como una fuerza vital que debe ser constantemente renovada y vivida con alegría y responsabilidad.

      Uno de los puntos clave de su mensaje fue la necesidad de entender la autoridad en la vida religiosa como un servicio hacia aquellos que comparten la misma vocación. "La autoridad debe manifestarse en el arte del acompañamiento", explicó el Papa, quien citó la exhortación apostólica Evangelii Gaudium de su predecesor, el Papa Francisco. Este enfoque implica una mirada respetuosa y compasiva, que no solo busca sanar y liberar, sino que también alienta a los demás a madurar en su vida cristiana. La autoridad, en este contexto, se convierte en un medio para animar la vida común, centrándola en Cristo y orientándola hacia la plenitud de la vida en Él.

      León XIV también abordó las características del "buen gobierno" en un instituto religioso, destacando la importancia de la fidelidad al carisma y un liderazgo basado en la escucha mutua, la corresponsabilidad y la transparencia. "Un buen gobierno fomenta la subsidiariedad y la participación responsable de todos los miembros de la comunidad", reiteró, subrayando que la diversidad de dones y talentos debe ser vista como una riqueza que enriquece la misión común de la congregación.

      El Papa concluyó su discurso instando a los Legionarios a vivir en un estado de oración, humildad y libertad interior, recordándoles que no deben seguir intereses particulares o regionales, sino buscar siempre la voluntad de Dios para su familia religiosa. Al finalizar, León XIV confió a Nuestra Señora de Guadalupe la nueva etapa de la congregación, orando con ellos y otorgándoles su Bendición Apostólica. Esta invitación a discernir y responder con fidelidad a la misión que la Iglesia les ha confiado es un llamado a vivir la vida religiosa con autenticidad y compromiso.