Fallece Bob Weir, cofundador de Grateful Dead, a los 78 años

- Autor: CQAP StaffÚltima Actualización: 2026-01-10 - 23:55:00
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- Bob Weir, icónico guitarrista de Grateful Dead, muere a los 78 años tras una lucha contra el cáncer y problemas pulmonares, dejando un legado musical imborrable.
Bob Weir, el cantautor y guitarrista que cofundó la emblemática banda Grateful Dead, ha fallecido a los 78 años. Weir, quien fue una figura fundamental en la escena musical de San Francisco durante más de cincuenta años, dejó este mundo después de una prolongada batalla contra el cáncer y problemas pulmonares, según un comunicado emitido por su familia a través de las redes sociales. La noticia de su muerte ha dejado a sus seguidores y colegas en estado de shock, recordando su contribución inigualable a la música y su espíritu indomable.
En el comunicado, la familia de Weir reveló que el artista había sido diagnosticado con cáncer el verano pasado y que había comenzado su tratamiento solo unas semanas antes de que Dead Company, una banda derivada de Grateful Dead, ofreciera un fin de semana de conciertos en el Golden Gate Park. Este evento, que conmemoró el 60.º aniversario de la banda original, fue visto por muchos como una posible despedida de Weir, aunque pocos esperaban que estuviera lidiando con problemas de salud tan graves durante esos últimos conciertos. Con profunda tristeza compartimos el fallecimiento de Bobby Weir, decía el mensaje familiar. Transicionó en paz, rodeado de sus seres queridos, tras vencer el cáncer con valentía como solo Bobby podía hacerlo. Desafortunadamente, falleció debido a problemas pulmonares subyacentes.
Los últimos meses de vida de Weir fueron un reflejo de su espíritu resiliente. A pesar de su diagnóstico, logró actuar en el escenario de su ciudad natal, brindando a sus fans actuaciones emotivas y llenas de luz. La familia destacó que estos conciertos no fueron despedidas, sino regalos que ofreció a quienes lo seguían. Un hombre a la deriva y soñando, sin preocuparse nunca de si el camino lo llevaría a casa. Un hijo de innumerables árboles. Un hijo de mares infinitos, se podía leer en el comunicado, evocando la esencia de un artista que siempre buscó la conexión a través de su música.
Weir nació como Robert Hall Parber en San Francisco el 17 de octubre de 1947 y fue adoptado por Frederic y Eleanor Weir. Desde joven mostró interés por la música, influenciado por el jazz y la cultura vaquera, lo que moldeó su estilo musical único. Su carrera despegó cuando conoció a Jerry García en 1963, con quien formó varias agrupaciones antes de establecer Grateful Dead en 1965. La banda se convirtió en un ícono del rock psicodélico, conocido por su sonido innovador y su enfoque en la improvisación. Weir, aunque no era el vocalista principal, aportó su distintiva guitarra y su voz a clásicos como Truckin' y Sugar Magnolia, contribuyendo a crear un legado musical que perdura hasta hoy.
A lo largo de su carrera, Weir no solo se destacó con Grateful Dead, sino que también exploró proyectos en solitario y colaboraciones con otras bandas como Kingfish y RatDog. Tras la muerte de García en 1995, Weir continuó su legado musical participando en diversas reuniones y formaciones que honraban el repertorio de Grateful Dead. Su pasión por la música lo llevó a fundar Dead Company en 2015, donde continuó interpretando las canciones que habían marcado su vida y la de millones de fans. En sus últimos años, Weir se mostró entusiasmado con la tecnología y las nuevas formas de presentar música, destacando su compromiso por seguir innovando y conectando con su audiencia.
La noticia de su fallecimiento ha suscitado una ola de tributos y recuerdos de aquellos que lo conocieron y admiraron su música. Bob Dylan, por ejemplo, elogió su estilo poco convencional y su habilidad para tocar acordes inusuales que complementaban la genialidad de García. Este reconocimiento subraya la influencia que Weir tuvo no solo en sus contemporáneos, sino también en generaciones de músicos que lo consideran un referente. Su legado perdurará en las canciones que creó y en las memorias de quienes tuvieron el privilegio de disfrutar de su arte en vivo.
La familia de Weir, que incluye a su esposa Natascha y sus dos hijas, ha solicitado privacidad en este difícil momento y ha expresado su agradecimiento por el amor y apoyo recibidos. No hay un telón final aquí, en realidad no. Solo la sensación de alguien que parte de nuevo, concluyó el comunicado familiar, resaltando el deseo de que el legado musical de Weir continúe inspirando a futuras generaciones de amantes de la música. Así, los fans y amigos de Bob Weir se despiden de un artista que no solo dejó una huella imborrable en la música, sino que también enseñó a muchos a vivir con valentía y pasión por lo que aman.