Amelia Bence había nacido el 13 de noviembre de 1910 y, como toda estrella, siempre mantuvo un silencio ominoso sobre su edad, algunos dicen 1911, otros 1914 y otros 1919.
La actriz debutó en cine con la película Dancing -Luis Moglia Barth, 1933- y ahí contaba con 23 jóvenes años e interpretaba a una de las cabareteras a las que va a ver el protagonista masculino -tengamos en cuenta que de haber nacido en el 14 hubiese tenido 19 años y no es así-.
Pero dejando de lado el tema solamente anecdótico de la edad, con Amelia Bence se va un gran fragmento de la historia argentina, tanto a nivel teatral como a nivel cinematográfico. Supo ser una excelente actriz en ambos medios y también en televisión cuyo último papel fue en el segmento Ricos y Mocosos del programa humorístico No hay 2 sin 3 emitido por canal nueve durante el periodo 2004/2005. Allí brillaba como la directora de la escuela con todo su oficio demostrando su gran capacidad para la comedia.
Nacida como María Amelia Batvinik y rebautizada Amelia Bence por el citado Moglia Barth se destacó en los filmes La fuga -Luis Saslavsky, 1937-, El forastero -Antonio Ber Ciani, 1937-, Adiós Buenos Aires -Leopoldo Torres Ríos, 1938-, La vuelta al nido -Leopoldo Torres Ríos, 1938-, Los caranchos de la Florida -Alberto de Zavalía, 1938-, Hermanos -Enrique de Rosas, 1939-, La guerra gaucha -Lucas Demare, 1942-, entre mucha otras, el comienzo de una gran carrera. El filme Los ojos más lindos del mundo -Luis Savslavsky, 1943, basada la obra Les plus beaux yeux du mondede Jean Sarment- le otorga su apodo por el que será conocida durante el resto de su carrera: Amelia Bence, los ojos más lindos del mundo.
Esos profundos ojos azules que la imagen blanco y negro solamente se atrevía a insinuar aparecieron en otros clásicos del cine argentino como Nuestra Natacha -Julio Saraceni, 1944-, C amino del infierno -Luis Saslavsky y Daniel Tynaire, 1946- y Las tres ratas -Carlos Schlieper, 1946, compartiendo cartel con otras dos luminarias del cine argentino como Mecha Ortiz y María Duval-.
Amelia Bence había tomado clases en el mítico Instituto Lavardén por sugerencia de la madre de sus amigas Paulina y Berta Singerman. El Instituto funcionaba dentro del Teatro Colón y en aquellos años se dedicaba a los niños, o sea el teatro infantil. Siendo niña en ese ámbito toma clases con la docente y poetisa Alfonsina Storni, hecho que aparece graficado en el filme Alfonsina -Kurt Land, 1957- donde Bence interpreta a la escritora y tiene de alumna a una niña que interpreta a la actriz.
Filmó también en México y en España. La primera vez que el público cinematográfico pudo ver el azul único de sus ojos fue en Adiós Alejandra -Carlos Rinaldi, 1973-, su última aparición en cine fue en el documental El día que cambió la historia de Sergio Pérez y Jorge Pastor Asuaje en 2012. Luego vendría una caída y como consecuancia, una operación de cadera a partir de la cual dejó de mostrarse en público, al igual que Greta Garbo no quería ser vista.
Con Amelia Bence se va la última estrella que vivió Dancing la quinta película sonora de la historia argentina- y el teatro entre los 30 y 60. Los ojos más lindos del mundo nos contemplarán desde una constelación junto a muchas estrellas.