Cómo una universidad patagónica y una red restauraron al sauce criollo del Alto Valle

- Autor: Staff CQAP
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UFLO lidera una red que, junto a gobiernos y comunidades, plantó más de 450 sauces criollos en el Alto Valle para recuperar riberas y biodiversidad. Hoy.
Lo que comenzó como un proyecto presentado en 2018 a la primera convocatoria del Plan Nacional de Restauración de Bosques Nativos se ha convertido en una historia de recuperación ecológica en el Alto Valle. La Red de Restauración del Sauce Criollo, impulsada por UFLO Universidad, ha implantado más de 450 ejemplares de Salix humboldtiana en menos de una década en las riberas del río Limay, desde el Paseo Costero de Plottier hasta la Isla Jordán de Cipolletti y, más recientemente, en la Península Hiroki de Neuquén capital.
El Sauce Criollo, única especie de sauce autóctona de la región, había disminuido dramáticamente en treinta años. Luciano Boyero, director de la Licenciatura en Ciencias Ambientales y participante del proyecto, lo resume con precisión: "Cuando comenzamos en 2018, un espacio liderado por el Dr. Leonardo Datri, el Sauce Criollo estaba prácticamente desaparecido del Alto Valle. No era una prioridad política, no había investigación aplicada sobre cómo reproducirlo, y la comunidad local no sabía que estaban perdiendo una especie única".
La transformación se apoyó en una innovación científica desarrollada por el Laboratorio de Ecología de Bordes (LEB) en Cipolletti: un método de reproducción acelerada en laboratorio que permite recolectar estacas georreferenciadas, controlar el enraizamiento y producir plantines listos para la implantación en tiempo récord. "La innovación fue fundamental", reconocen desde el LEB, que articuló su trabajo con CONICET y el INTA, cuyos nodos en Bariloche e IPAF Plottier aportaron asistencia técnica y rescate genético.
Más allá de la técnica, el proyecto fue un ejercicio de gobernanza colaborativa. Las municipalidades de Neuquén Capital, Plottier, Centenario y Cipolletti abrieron viveros y áreas ambientales; la Guarda Ambiental Municipal, ONGs, la Fundación Pro Universidad de Flores, el Jardín Botánico de Plottier y decenas de voluntarios se sumaron a las jornadas de plantación. En noviembre de 2018, el convenio fundacional entre UFLO y la Municipalidad de Plottier marcó el punto de partida institucional de la red.
Las cifras parciales indican que, además de los 450+ árboles implantados, se colocaron 30 ejemplares adicionales en la Península Hiroki en 2025 y se generaron decenas de publicaciones académicas. Para el equipo organizador, cada árbol sobreviviente es ahora fuente de nuevas estacas y testimonio de que «el Sauce Criollo no es solo un árbol. Es un símbolo de que es posible revertir la degradación ambiental cuando la ciencia, el Estado y la comunidad trabajan juntos».