Marilyn a los cien: el glamour, la tragedia y la pervivencia de Norma Jeane

- Autor: Staff CQAP
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Cien años después, Norma Jeane sigue siendo icono: su glamour, papeles memorables y tragedia alimentan homenajes, relecturas cinematográficas y debate público.
A un siglo de su nacimiento, la figura que nació como Norma Jeane permanece en el centro de la imaginación cultural: un emblema del glamour hollywoodense cuya carrera terminó prematuramente en 1962, a los 36 años, y cuya imagen sigue condicionando cómo se mide la fama femenina en pantalla.
La industria y el público la han mirado desde ángulos contrapuestos: víctima de una maquinaria que la explotó y, al mismo tiempo, arquitecta de una presencia escénica que inauguró formas nuevas de sensualidad antes de la revolución sexual. Es esa ambivalencia la que alimenta adaptaciones distintas de su vida. En "Mi semana con Marilyn" (2011), interpretada por Michelle Williams y narrada desde la cercanía de un asistente —Eddie Redmayne en el film—, Monroe aparece herida y confundida, mostrada más como objeto de compasión que como fuerza creativa.
Otras lecturas optan por recuperar su potencia. En "Blonde" (2022), dirigida por Andrew Dominik y basada en la novela de Joyce Carol Oates, Ana de Armas encarna a una estrella que arde con inseguridad, rabia y ambición; de Armas explicó: "Utilizar mis emociones —cómo me sentía al interpretar el papel— fue la forma en que abordé toda la película", "abrazando mis miedos y mi vulnerabilidad, mi incomodidad y mis inseguridades". La película explora además acusaciones de degradación sexual incluso a manos de figuras poderosas, una dimensión que complejiza la nostalgia por la rubia icónica.
Monroe también vive en la música y en la iconografía: Elton John le dedicó en 1973 un himno que la evoca desde la fila del público, con la imagen del "joven de la fila 22" y versos como "Hollywood creó una superestrella / y el dolor fue el precio que pagaste", mientras que Andy Warhol la transformó en una figura de colores pastel cuya dignidad asoma pese al neón.
Su obra cinematográfica preserva rasgos precisos: la mezcla de ingenuidad y astucia en "Some Like It Hot" —donde Sugar Kane exclama "Siempre me toca la parte peluda de la piruleta"—, o la escena de "La tentación vive arriba" con la frase "Oh, ¿puedes sentir la brisa del metro? ¿No es deliciosa?", que acabó inmortalizada por las fotos posadas y, según la crónica, marcó su vida personal.
Más allá de los escándalos, quedó su ambición: el estudio con Lee Strasberg en el Actors Studio, la colaboración con Lawrence Olivier y el papel estelar que Arthur Miller escribió para ella en "Los inadaptados". Esa fusión de talento, vulnerabilidad y tragedia explica por qué, a cien años, Marilyn Monroe sigue siendo única y por qué su leyenda no cesa de convocar nuevas lecturas.